Ya sea en el ámbito doméstico, en el profesional o en el industrial, el uso de productos de limpieza supone un uso intensivo tanto de plásticos como de químicos, con su consecuente emisión de residuos perjudiciales para el medio ambiente.
Un planeta sostenible pasa por la drástica reducción en el uso de plásticos y el uso controlado de productos químicos.
La limpieza y desinfección con ozono, y el consumo de agua osmotizada es la solución.